Se acabaron los atajos, los pequeños rodeos, los senderos que distraían pero que finalmente conducian al camino anterior.
Se acabaron mis ganas de ti, y la necesidad de verte para sacarme algunas dudas.
Dudas que ya no lo son.
Que nunca lo fueron, pero que me confundían.
Yo ahí estaba siempre, dispuesta a perdonarlo, una vez mas.
Dispuesta a besar solo su boca, y el dispuesto a besar la mía y la de muchas mas.
Sabia las consecuencias que tendría si lo quería.
Sabia que no seria mio nada mas. Sabia que me estaba volviendo loca por algo inutil, que nunca iba a funcionar. Trataba de igualarlo, pero somos tan diferentes.
Aunque me muera por besarte, ya no me dejo engañar por tu sonrisa.
Ahora sé, sé quien sos-
Me sobraron motivos para olvidarte, no me faltaron razones para hacerlo.
