En tan poco tiempo lo logro, logro sacarme esa sonrisa después de cada beso, anhelar los fines de semanas, estar pendiente de mi celular por si me mandaba. Me cambio completamente el pensamiento y hasta el día de hoy escucho esa canción que me canto un día mientras hablábamos de infidelidad. Se convirtió en mi pasatiempo, esos de los cuales jamas te cansas. Me asusta quererlo tanto, me asusta la idea de no querer olvidarlo nunca y de no llegar a borrar sus recuerdos.
Fue tarde cuando me di cuenta que estaba empezando a importarme, y las palabras ya sobraban.
Sus ojos siempre me decían la verdad, nunca me mentían, era la única mirada que lograba mi debilidad. Pero los ojos que mas nos obsesionan son los que no nos pueden mirar.
Después de tanto tiempo puedo llegar a decir que cualquier oferta es buena si decide volver, y, aunque fue difícil comprendi que no podía hacer nada exepto quererlo.
Ahora solo espero que la vida nos de otra oportunidad, yo se que esta historia no tiene final, ninguna lo tiene.
