Recuerdo cada palabra, cada frase que decías que hacia que me ilusione.
Mi pensamiento también, el de siempre. Hasta que te vi y me sentía otra.
Hoy decido decirle no a cualquiera por vos, tragarme todo lo que siento y esperar que vos lo demuestres primero, quedarme callada aunque quiera gritarle a medio mundo lo que me pasa en el momento, tratar de controlar mis sentimientos.
Sé que nada es fácil, que las cosas buenas llegan cuando menos las esperas, pero a veces simplemente es muy difícil sentarse a esperar o no esperar nada en absoluto.
Sinceramente lamento que todo haya pasado así. Lamento que nos hayamos conocido a medias al principio, escondiéndonos para que nadie nos vea y para no hacerle mal a ningún otro después.
En realidad yo no necesitaba decirte ni mas ni menos palabras, lo único que esperaba era que sigamos a pesar de las consecuencias que traía eso, pero veía tu facilidad para optar por lo fácil y obviamente no por mi.
A veces echaras de menos al amor de los domingos.
A veces me sobra mundo y me faltas tú.
