Me hubiese encantado escucharte decir que me habías extrañado, que en mis tiempos de ausencia te volvías loco intentando no olvidarte de mis palabras e inventándote respuestas como las que yo te daba…
Eres la combinación perfecta entre lo que quiero y necesito, entre lo que no tengo y de lo que dependo. Eres todo aquello que no encuentro en nadie más y la verdad es que...te odio por eso, por ser único en mi vida.
Fuiste ganándome poco a poco, fuiste perdiéndome también.
